26 de septiembre de 2013

¿ Complemento, existe ?

¿Que ironía no ? Cuánto puede uno anhelar algo, y lo rápido que esa desesperación por poseerlo desaparece cuando lo consigue.
¿ Por qué somos tan injustos? ¿ Por qué no queremos ser felices con alguien pero tampoco queremos que sea feliz con alguien más ?
Nunca quise algo con tantas fuerzas, nunca desee tanto eso que alguna vez tuve y lo desaproveché. Que decisiones egoístas tomamos a veces, ¿no? Esto de arrastrar al otro a nuestros antojos, según nuestro ánimo y dejarlo al aburrirnos, y luego, al ver que se encamina hacia la felicidad volverlo a retener y usar, por supuesto.
Tengo la firme creencia que todos estamos destinados a alguien, ese ser con el que nos complementamos indefectiblemente y que es nuestra viva imagen, a veces, a la inversa. También creo en esas parejas que de una u otra forma, el destino se encarga de volverlos a cruzar.
Pero... ¿Qué pasa cuando intentas rehacer tu vida, con alguien que se complementa junto a alguien más? ¿Cómo hacerlo sabiendo o suponiendo, que tarde o temprano se verá en algún momento, que el fino hilo que los une a ambos, no se compara con la soga irrompible que formó con su complemento? ¿Cómo saberlo?
Y de repente aparecen en ese instante todas mis dudas, las que me llevan a indagar en lo más profundo de su vida ¿ Es demasiado tarde?¿Ya se cruzó con ese gran complemento para toda su vida?¿O soy yo?¿Será alguien presente en su vida desde algún tiempo, pero que aún no se ha mostrado?¿O simplemente, este complemento esta por llegar, y yo soy solo otro paso para ayudarle a acercarse a este?
Tengo demasiada prisa por encontrarlo, no soporto este vacío de saber que sigo errando de personas, porque no sabré quien es esa persona, pero se distinguir cuando alguien no lo es.
Hoy me rindo oficialmente, renuncio a buscar incansablemente a esa persona que si quiera se si algún día la iré a conocer.
Hoy, dejo todo en manos del destino, de mi destino; y que conmigo haga lo que, creo, tiene pensado.

No hay comentarios: